Misión


Nuestra misión es ser presencia viva del amor de Cristo entre los más pobres, especialmente en los submundos de la prostitución y la trata de seres humanos

SER SUS MANOS – Acoger y levantar con sus Manos 

Para abrazar, acariciar y curar la vida más herida. Para sostener, apoyar y poner de pie a quienes están postradas. Para bendecir y unirnos en oración, haciendo vida el Padre Nuestro.  

SER SUS PIES – Caminar con sus pies 

Para que los que no cuentan, sientan que un Amor les busca. Para descender y servir desde abajo a los últimos de los últimos. Para descalzarnos y orar ante la vida de nuestros hermanos y hermanas más pobres.

SER SUS OJOS – Agradecer y mirar con compasión con sus ojos 

Para mirar con ternura y compasión a aquellos ante quien se vuelve el rostro, para adentrarnos en la intemperie de la realidad con mirada contemplativa, para agradecer lo que Dios hace con los pequeños, con los sencillos de corazón

SER SUS OIDOS – Escuchar y consolar con sus oídos

Para dejar que nos toque el corazón el grito que nadie oye. Para que recuperen su voz, su dignidad y sus derechos arrebatados. Para escuchar lo que Dios hace en ellas y en ellos,  sus fortalezas y sueños

SER SU BOCA –  Anunciar y bendecir con su boca 

Para llamar a cada una por su nombre, amarla personalmente y acompañar sus propios procesos e itinerarios de crecimiento. Para besar su cuerpo herido (Mt25). Para cantar a Dios Padre,  y anunciar la esperanza.

SER SU CORAZÓN – Amar con su corazón 

Para aprender a amar con entrañas de misericordia, sin nadie quede fuera. Para permanecer junto a la cruz de los que sufren, con esperanza. Para crear vínculos de amor incondicional, en total gratuidad.